Alejandro BERTIN El Argentino
- Mademoiselle Artichaut
- 13 févr. 2015
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Mi bisabuelo nació el 10 de Agosto de 1833 en Libourne en una familia de terratenientes y de comerciantes. Hasta el siglo XVIII los BERTIN tienen el estatuto de "burgués" en el sentido medieval de la palabra : o sea un ciudadano que goza de privilegios en su ciudad.
De él sólo se le conoce un retrato fotográfico. Alejandro tenía fama de altivo y entusiasta.
La que eligió como esposa, Zulma Geraud, nació el 16 de Abril de 1840 en Génissac, pueblo vecino de un millar de habitantes. Nacida de una prole de notables rurales, monárquicos además y cercanos al clero católico, fue colocada al salir de la infancia en una institución religiosa para recibir la educación que se imagina. Por otra parte algunos de sus antepasados ocuparon puestos importantes tales como administrador parroquial o alcalde y fueron enterrados en la iglesia de su pueblo. En lo que toca al nombre "ZULMA" muy de moda en la época, debió ser difícil llevarlo en este medio devoto ya que nunca fue sanctificado.
Tuvo lugar la boda el 18 de Mayo en Génissac donde el abuelo y después el padre fueron veterinarios. Cuando entró la novia en la capilla San Martín tenía 22 años y apenas se le notó la curva del vientre y el buen cura que fue su catequista hizo la vista gorda.
Ahora bien ¿ Por qué este nombre "Alejandro" ? Seguramente porqué la Santa Rusia cobró importancia en París desde que el Tsar y Napoleón III consolidaron la alianza. Mi antepasado tenía muchas ideas. Rápidamente gracias a la dote puso un negocio de confitero licorista ubicado en la Gran Vía con un almacén y una vivienda en los pisos superiores. Esta opción fue acertada ya que la quinta y sus cubiertos de la Edad Media atraían los días de mercado a mucha gente ; el matrimonio pues lo tenía todo para ser feliz.
Desgraciadamente en 1866, después del nacimiento del tercer hijo, un incendio accidental acabó con las esperanzas del matrimonio. Como no tenían ningún seguro se les acercó el espectro de la ruina. Fue un choque. Para huír de las críticas, decidió marcharse a Argentina país en pleno auge que atraía a muchos Girondinos. Su red les llevó a Mendoza al pie del Aconcagua, una comarca propicia al cultivo de la vid en la cual nuestros compatriotas introdujeron con éxito el "Malbec" un viduño del Suroeste. La fama mundial de los viñedos de Burdeos recaía sobre esta inmigración muy solicitada.
Pues escuchando su valor Alejandro se fue a reconocer el terreno y embarcó en un tres palos equipado en Burdeos mientras que la esposa volvió a vivir en su familia en Génissac con sus hijos : Erina (1862) Marcel (1863) y Paul (1866).
Desembarcó en Buenos Aires en 1867 donde se estableció de artesano. A partir de este momento dió noticias hasta que pudo anunciar que podía acoger a su familia. Así fue registrado en Buenos Aires el 19 de Mayo de 1873 como confitero licorista por nuestro Agente consular quien mandó un correo a su esposa para certificar que Alejandro tenía una situación conveniente y compatible con su responsabilidad de"pater familias". Pero todo fue en vano. Hasta las súplicas que mandaba a su hija. La familia de su mujer permaneció sorda a sus ruegos. Desde entonces de los dos lados del mar cada uno se encerró en el mutismo y la incomprensión. Sobre el registro civil francés será escrita la mención "sin noticias".
Epílogo
En el mejor de los casos, Alejandro habrá fundado otra familia. Sepan amigos Argentinos que su honor está salvo y que los Bertin de Francia respetan su memoria. Sepan también que su biznieto.
René Bertin hasta su último suspiro habrá removido cielo y tierra para saber, pero en vano .
Jean Bertin, Mazamet, 2015